Los fondos mixtos son una de las categorías más diversas del mercado por la gran versatilidad que le proporciona la capacidad para «mezclar» diferentes activos. Además, el toque flexible que le dan algunos gestores le otorga unas cualidades que no solemos ver en otro tipo de fondos.
Se trata de una categoría difícil de analizar por lo complejo de categorizarlos correctamente, así como las falsas comparativas contra los índices de referencia, que muchas veces no son justos con sus estrategias. Esto dificulta su análisis y, por tanto, el acceso a las excelentes estrategias que podemos encontrar en esta categoría. A lo largo del post veremos como funcionan.

¿Qué es un fondo mixto?
La esencia de los fondos mixtos radica en combinar diferentes tipos de activos, principalmente renta fija y renta variable, a la hora de invertir y construir las carteras. Por otro lado, muchos inversores clasifican esta tipología de fondos como “multi-activo” cuando incluyen, además de la renta variable y la renta fija, otros tipos de opciones como materias primas, derivados, inmobiliario, entre otros.
De ahí que la variedad de productos sea inmensa y que la categoría de fondos mixtos a menudo se convierta en un cajón de sastre donde cabe de todo, dada su infinita variedad. Básicamente la variedad acaba en tu imaginación, ya que tenemos todo tipo de combinaciones de activos, estrategias y estilos de inversión dentro de esta categoría.
Este tipo de fondo va desde lo más sencillo hasta estrategias muy complejas. Los más fáciles de entender para los inversores son aquellos que utilizan proporciones fijas, como por ejemplos 60% en renta variable y 40% en renta fija, sabiendo que estas proporciones no variarán, o en el caso de hacerlo será entre ciertos rangos. De hecho las gestoras suelen tener gamas completas de fondos con la misma filosofía pero que solo cambia los pesos, como por ejemplo empezando por un 20% RV – 80%, seguido de otro fondo que sea 50% RV y 50% RF, hasta uno más agresivo de 70% RV y 30% RF.
La complejidad aumenta a medida que se flexibilizan las proporciones entre ambos activos y se añaden otros tipos de activos, o incluso derivados. P
Categorías y características principales
Aunque la variedad de combinaciones es enorme, en general, los fondos mixtos se suelen clasificar en cuatro categorías principales según el peso y la flexibilidad de los activos, especialmente en lo que respecta a la renta variable:
- Mixtos defensivos: Fondos que tengan menos de un 35% de renta variable en cartera.
- Mixtos moderados: Fondos que tengan entre un 35% y un 65% de renta variable en cartera.
- Mixtos agresivos: Fondos que tengan más de un 65% de renta variable en cartera.
- Mixtos flexibles: Fondos que no tienen un límite establecido o que no encajan dentro del resto de categorías.
La realidad es que estas categorías no reflejan la profundidad de un fondo mixto, sino que solo ofrecen una visión aproximada de su exposición usando como referencia el peso entre RV y RF.
No es lo mismo analizar diez fondos de renta variable tecnológica que diez fondos mixtos moderados. En el primer caso, es probable que compartan muchos puntos en común y que el análisis de uno sirva para entender otros. Sin embargo, al analizar diez fondos mixtos moderados, podemos encontrar que cada uno sigue una estrategia completamente diferente. El análisis de un fondo mixto puede no ser útil para comprender otro fondo mixto, especialmente si se considera el rango de estas categorías, como la diferencia entre un fondo con un 20% de renta variable y otro con un 80%. El rendimiento a largo plazo de estos fondos será muy diferente.
Categorizaciones erróneas
Esta realidad de los fondos mixtos provoca comparativas injustas, donde el índice de referencia no se corresponde con la verdadera categoría del fondo mixto, ya que puede ser más agresivo o defensivo, independientemente del peso de los activos en cartera. Es es algo realmente común y por ello creo que la mayoría de inversores no analizan correctamente a los fondos mixtos. Especialmente las personas que juzgan los fondos únicamente por su gráfica en Morningstar.
Además, hay fondos que, según su folleto, pueden invertir un porcentaje máximo en renta variable, por ejemplo, un 20%, pero nunca lo hacen y siempre están invertidos al 100% en renta fija. ¿No debería entonces compararse con un índice de renta fija en lugar de uno mixto? Esto es algo que solo puedes comprender y analizar bien cuando conoces el fondo y su estrategia.
Aquí es donde algunas gestoras, que se saben esto, hacen un «trampa» ajustando los pesos para entrar en categorías donde la comparación con el mercado les favorece. Si estuvieran en otra categoría, el resultado podría ser completamente diferente. También hay fondos que, por el contrario, salen mal parados porque se les ha clasificado incorrectamente y la comparación no les favorece. A mi modo de ver hay más casos como el segundo (fondos mal categorizados) que del primero, pero siempre debemos estar alerta.
Incluso hay fondos mixtos con objetivos muy concretos, como superar la inflación a largo plazo, que salen mal parados frente a su índice de referencia, pero esto no significa que estén haciendo un mal trabajo. Hay muchos fondos excelentes que son «soluciones» al resolver problemas concretos, y estos fondos pueden queda mal en estar categorizaciones genéricas.
Por lo tanto, es fundamental analizar en profundidad cada fondo mixto, sin depender excesivamente de su índice de referencia, para entender:
- La estrategia del fondo y sus objetivos
- El perfil de riesgo
- Los activos que componen la cartera
- Distribución y flexibilidad de los pesos y motivos detrás de los posibles cambios.
- Si utiliza o no derivados financieros
Si queremos hacernos una idea de la cantidad de combinaciones posibles, podemos visitar la sección de fondos en Morningstar y revisar todas las categorías existentes. Es muy probable que muchos de los fondos clasificados dentro de la misma categoría no tengan nada en común entre sí.
Ejemplos de fondos mixtos
A continuación, varios análisis propios sobre diferentes fondos mixtos:
Conclusión
En resumen, como inversores, nuestro primer paso es comprender a fondo la filosofía de inversión, el riesgo y la distribución de activos de los fondos mixtos. Debemos analizar cada fondo como un producto único, sin prestar demasiada atención a sus resultados frente al mercado y sin caer en la categorización establecida.
A pesar de ser criticados por muchos, los fondos mixtos pueden ser opciones muy interesantes para inversores que buscan estrategias únicas que aporten diversificación y descorrelación a sus carteras. Son productos que pueden agregar un valor importante y que pueden encajar perfectamente en una cartera, incluso hasta el punto de que algunos inversores ni siquiera se planteen deshacerse de ellos.







