En este artículo vamos a abordar un aspecto clave de la inversión en fondos de inversión que a menudo pasa desapercibido para muchos inversores, o al que no se le asigna la relevancia que realmente merece. Este factor puede tener un impacto significativo en la rentabilidad de los fondos que componen nuestra cartera y es muy importante saber cómo funciona.
¿Qué es el riesgo divisa?
Para entender que es el riesgo divisa veamos un ejemplo. Imaginemos que decidimos invertir nuestro dinero en un fondo de inversión de renta variable global. Este fondo toma nuestro dinero, en euros en este caso, ya que somos europeos, y lo utiliza para invertir en una variedad de empresas que componen su cartera.
La cartera de este fondo de inversión incluye empresas de Estados Unidos, Europa, Suiza, China e India. Por lo tanto, el fondo necesita convertir nuestros euros en otras divisas, como dólares, francos suizos, yenes chinos y rupias indias para adquirir estas compañías.
Aunque recibimos nuestro dinero de vuelta en euros, es decir, el valor liquidativo se mantiene en euros, acabamos siendo afectados por el tipo de cambio, esto es el riesgo divisa. Veámoslo a través de un ejemplo más concreto.
Impacto del riesgo divisa (ejemplo)
Imaginemos que el fondo decide invertir 100.000 euros en acciones de Tesla. En el momento de la inversión, la paridad euro/dólar es de 1, lo que significa que 1 euro equivale a 1 dólar. Durante el transcurso del año, la acción de Tesla aumenta un 20%, y el tipo de cambio cambia a 1.10 euros/dólar, lo que indica que ahora 1 euro equivale a 1.10 dólares.
Al finalizar el año, el valor de esta posición asciende a 120,000 dólares. Sin embargo, al convertirlo nuevamente a euros, notamos que el euro se ha fortalecido, lo que significa que necesitamos más dólares para obtener la misma cantidad de euros. En consecuencia, el valor de la inversión se reduce a 109.090,91 euros, resultando en una rentabilidad del 9,09%. Aquí, el dólar ha actuado en nuestra contra, y en lugar de obtener ganancias del 20% como se esperaba inicialmente, hemos obtenido menos ganancia.
Sin embargo, consideremos ahora un escenario alternativo: si al final del año, el tipo de cambio fuera de 0.90 euro/dólar, nuestra inversión se valoraría en 133,333,33 euros, lo que representaría un incremento del 33,33% en total. En este caso, el riesgo de divisa habría jugado a nuestro favor, incrementando nuestras ganancias.
El riesgo de divisa juega un papel crucial. Un euro más fuerte reduce las ganancias en euros, mientras que un euro más débil aumenta las ganancias al convertir desde dólares.
¿Es posible mitigar el riesgo de divisa?
Sí, el riesgo de divisa se puede cubrir. esto se consigue a través de las clases de fondos «Hedged» o cubiertas, fácilmente identificables por la «H» que suelen incluir en su nombre. Estas clases están diseñadas para proteger a los inversores de las fluctuaciones en los tipos de cambio.
Consideremos nuevamente el ejemplo anterior. Si hubiéramos optado por cubrir la divisa, habríamos eliminado por completo el riesgo, garantizando así una rentabilidad del 20%. Esto habría evitado cualquier posible variación en el valor de la inversión.
Es importante tener en cuenta que al tomar la decisión de cubrir el riesgo de divisa, podemos evitar que este se vuelva en nuestra contra. Sin embargo, también corremos el riesgo de perder la oportunidad de beneficiarnos, ya que como hemos visto en el ejemplo, no hubiéramos obtenido un 33,33% de rentabilidad al quedarnos en el 20%, cubriendo la divisa.
¿Es mejor optar por una clase cubierta o no?
Una vez más, no existe una respuesta única y depende de nuestra estrategia como inversores, así como del horizonte temporal que tengamos en mente. Si bien es cierto que suele recomendarse la cobertura de divisa en carteras más defensivas para evitar la volatilidad que los tipos de cambio pueden generar a corto plazo. En el caso de fondos de renta fija lo normal es que las clases estén cubiertas, porque la volatilidad que puede provocar una variación en los tipos de cambio puede ser más alta que la propia volatilidad del activo.
Respecto a carteras moderadas la elección no es tan clara, depende de nuestra estrategia. Y en carteras agresivas lo más habitual es tener la divisa descubierta, es decir, sin cobertura de divisa.
Además, el horizonte temporal juega un papel crucial en esta decisión. En inversiones a largo plazo, la fluctuación de los tipos de cambio tiende a neutralizarse, lo que significa que no debería ser una preocupación importante. ¿Por qué deberíamos preocuparnos por los movimientos de los tipos de cambio hoy si nuestra estrategia de inversión se extiende más allá de una década?
Es importante reconocer que la divisa es uno de los muchos riesgos que debemos considerar en nuestras estrategias de inversión. Ante la incertidumbre, optar por la cobertura de divisa y evitar asumir riesgos adicionales puede ser la opción más prudente.
Por supuesto, lo más lógico sería ahorrar e invertir en la divisa local de nuestro país de residencia. Sin embargo, también es posible que tengamos un interés particular en acumular otras divisas diferentes a la nuestra. Es por ello que, en el caso de los fondos globales, tenemos una amplia gama de opciones en diferentes divisas, algunas de las cuales pueden estar cubiertas y otras no.
Por ejemplo, podemos utilizar euros para adquirir clases de fondos denominados en dólares que además estén cubiertas. En última instancia, lo crucial es saber en qué divisa está denominado el valor liquidativo del fondo y si está cubierto o no.
Conclusión
Nuestra estrategia como inversores debe ser el factor determinante en la decisión de cubrir o no el riesgo de divisa. Ante la incertidumbre, optar por la cobertura de divisa parece ser la opción más prudente, dado el potencial impacto que las variaciones en los tipos de cambio pueden tener en ciertos fondos de inversión.
Cuando consideramos fondos internacionales, es recomendable buscar la clase denominada en nuestra divisa local y luego evaluar si deseamos cubrir o no el riesgo de divisa asociado.
Es recomendable comunicarse con la gestora del fondo para entender cómo se lleva a cabo la cobertura de divisas, ya que no todos los fondos de inversión cubren completamente todas las divisas a las que pueden estar expuestos.
Este vídeo te puede servir como complemento al artículo para profundizar sobre el riesgo divisa y el impacto que tiene en nuestros fondos.








