En este artículo, vamos a desarrollar uno de los puntos clave del análisis cualitativo: la construcción de la cartera. Este aspecto a menudo es pasado por alto, ya que los inversores tienden a enfocarse más en la filosofía de inversión, el proceso de selección y la generación de ideas. Sin embargo, la construcción de la cartera es crucial, ya que la forma en que distribuimos nuestras inversiones y las reglas que aplicamos impactan significativamente en el riesgo final que asumimos.
¿Qué Implica la Construcción de la Cartera?
Una vez que la gestora tiene claras sus ideas de inversión, debe decidir cuáles se incluirán en la cartera y cómo se distribuirán los pesos. Es posible que una idea de inversión prometedora no se incluya simplemente porque las reglas establecidas lo impiden.
Las reglas definidas determinarán las carteras, cada una con rentabilidades potenciales y niveles de riesgo totalmente diferentes. Recuerda que muchas gestoras tienen cientos de ideas de inversión, lo que les obliga a priorizar y seleccionar cuidadosamente cada tesis.
Es fundamental comprender las reglas en la construcción de la cartera. En algunos casos, el proceso puede ser más “anárquico”, lo que significa que es esencial entender los patrones que sigue la gestora.
Posibles Filtros y Reglas en la Construcción de la Cartera
Los gestores de fondos pueden construir la cartera basándose en diversas reglas, tales como:
Rango de Posiciones: Máximo y Mínimo
Existen fondos que operan con un rango de entre 25 y 30 posiciones, otros con entre 80 y 100, y algunos que cuentan con entre 150 y 200. Aunque lo habitual es que los fondos de inversión se mantengan dentro de estos rangos, hay excepciones en las que pueden desviarse. Sin embargo, en general, el número de posiciones en cartera tiende a ser constante a lo largo del tiempo. Por ejemplo, si un fondo invierte habitualmente en 100 empresas, es razonable esperar que mantenga esta estructura a largo plazo.
Esto tiene un impacto directo en la concentración y diversificación de la cartera. No es lo mismo tener 200 posiciones que solo 25. En carteras más concentradas, cada posición representa un porcentaje mayor del total, mientras que en carteras más diversificadas, puede haber posiciones con pesos elevados por convicción, pero el promedio será más bajo que en un fondo concentrado.
Suele ser más común encontrar carteras con un mayor número de posiciones en gestoras grandes e internacionales.
Máximos por Sector
Algunas gestoras establecen un límite de peso por sector en sus carteras. Este aspecto es crucial, ya que si un gestor concentra muchas posiciones en un mismo sector, puede obtener grandes beneficios o sufrir pérdidas significativas si se equivoca. Es importante entender la perspectiva del gestor para decidir si, como inversores, nos interesa invertir en una estrategia u otra.
Por supuesto, ciertos fondos temáticos pueden tener concentraciones más altas en pocos sectores relacionados con su enfoque, mientras que otros, con una visión más generalista, tienden a diversificarse más por sectores debido a un universo de inversión más amplio.
Máximos y Mínimos de Peso por Posición
Hay gestoras que no imponen reglas específicas sobre los máximos o mínimos de peso en las posiciones de sus carteras, más allá de lo que permite la regulación 5/10/40. Otras entidades, en cambio, sí establecen límites.
Podemos encontrar carteras donde las diez principales posiciones representan más del 50% del total, y otras donde el peso es muy bajo. Nuevamente, no hay una opción mejor que otra. Algunos gestores optan por asignar el mismo peso a todas las posiciones, argumentando que la concentración en función de la convicción puede ser engañosa y perjudicial. Así, todas las posiciones en cartera son consideradas igualmente importantes.
Este punto está relacionado con el rango de posiciones máximas y mínimas, y cada gestora define sus propias reglas.
Pesos por Tipo de Empresa
Cada gestora establece límites de peso respecto al tipo de empresas en su cartera. Por ejemplo, una cartera puede asignar un máximo del 20% a empresas consolidadas y de calidad, un 50% a compañías con alto potencial de crecimiento y el 30% restante a empresas que se adquieren por su infravaloración o por los dividendos que distribuyen.
Esto resulta en una cartera con diferentes bloques por tipo de empresa. En este caso, se busca mantener un equilibrio en la inversión y evitar una concentración excesiva en un único tipo de empresa, como un fondo 100% de crecimiento que solo invierte en compañías de alto crecimiento, donde el potencial de rentabilidad y el riesgo asumido son diferentes.
Distribución por Tipo de Activo
Aquí se determina el peso máximo o mínimo de la cartera en activos como renta variable, renta fija, materias primas, liquidez, derivados, etc.
Esto es habitual en fondos mixtos o multiactivo, que combinan múltiples activos y deben definir los rangos de peso de cada uno. Algunas gestoras ofrecen diferentes versiones de una misma estrategia, desde la más defensiva hasta la más agresiva, dependiendo de la flexibilidad para invertir en diferentes tipos de activos y asumiendo mayor riesgo cuando se incrementa el peso en renta variable.
Para profundizar sobre el funcionamiento de los fondos mixtos, te dejo un artículo sobre el tema
Esto también puede aplicarse a fondos que solo invierten en un tipo de activo, como aquellos que se centran en diferentes categorías de renta fija (high yield, gubernamental, investment grade) y que también deben establecer el peso de cada categoría.
Niveles de Volatilidad
Es común encontrar fondos con objetivos específicos de volatilidad, que determinan el nivel de riesgo que el inversor está dispuesto a asumir. No es lo mismo un fondo con un objetivo de volatilidad anualizada del 7% que uno del 15%; la estructura de la cartera y su distribución serán muy diferentes.
Características de Cada Posición
Esto se puede ilustrar con algunos ejemplos:
- Fondos de inversión que no adquieren acciones con dividendos inferiores al 2%.
- Fondos de renta fija que no compran bonos con cupones superiores al 3%.
- Fondos que no invierten en empresas con valoraciones superiores a un PER de 30.
En resumen, es fundamental tener claras las reglas y cómo impactan en la estrategia y la composición de la cartera de fondos.
¿Qué ocurre si no hay reglas?
Que un fondo de inversión no aplique reglas concretas es poco común, pero existen gestores tan centrados en la selección de empresas específicas que ignoran el análisis macroeconómico y la construcción de la cartera. Esto no implica que no establezcan límites, sino que estos no son predefinidos, surgen de forma más arbitraria, manteniendo eso sí, un mínimo de profesionalidad y una cierta diversificación por sectores o países.
De hecho, estos gestores suelen afirmar que manejan los pesos en función de la convicción; es decir, el posicionamiento se basa en la relación rentabilidad-riesgo que ven en cada activo. Así, en estos fondos, cuanto mayor sea la convicción del gestor, mayor será el peso de esa posición en la cartera.
Es importante tener en cuenta que la ausencia de reglas también proporciona información valiosa sobre el producto. Cualquier gestor debe ser capaz de explicar cómo construye la cartera de un fondo, pero eso no implica que le dé la debida importancia. Por lo tanto, es crucial comprender la visión del equipo gestor y conocer en profundidad el producto en el que vamos a invertir.
Reflexiones sobre la construcción de la cartera
- La mayoría de las gestoras internacionales cuentan con procesos bien definidos y fáciles de explicar. A veces, el proceso de construcción de la cartera puede describir mejor la filosofía y la composición final que la propia explicación del gestor del fondo. En ocasiones, el discurso del gestor puede no coincidir con la información recopilada sobre el fondo, lo que significa que a menudo, al revisar la información de un fondo, podemos obtener un nivel de detalle mayor que al hablar directamente con el gestor.
- En muchas ocasiones, el proceso de construcción de la cartera se centra principalmente en el control del riesgo y en una gestión adecuada de la diversificación. Muchas de estas reglas son impuestas por las gestoras para ser cumplidas por los gestores de fondos. Esto puede ser beneficioso al fomentar la diversificación, pero también puede limitar la libertad de los gestores, restringiéndolos demasiado a las reglas establecidas por la gestora.
- Si no hay límites, los gestores podrían optar por concentrar excesivamente las posiciones en cartera e incurrir en altas correlaciones.
- En fondos mixtos y multiactivos, es más habitual que existan reglas claras que rigen la cartera, como rangos de distribución por activos y pesos “neutrales”. Estos límites están establecidos por el regulador en función del tipo de fondo, pero en el caso de fondos flexibles, el rango puede ser mucho más amplio, abarcando desde un 100% en renta variable hasta un 100% en renta fija.
- Respecto a los fondos de retorno absoluto o gestores macro, suelen tener menos reglas y destacan por su total flexibilidad, incluso para concentrar inversiones en tesis específicas. Se pueden encontrar productos con estrategias muy claras y bien definidas, así como gestores que modifican la cartera según la situación macroeconómica, lo que dificulta el entendimiento de la estrategia, ya que será la visión del gestor sobre la macroeconomía la que determine la construcción de la cartera y sus cambios.
- Tanto la ausencia como el exceso de reglas pueden tener resultados positivos o negativos. Unas reglas limitantes pueden ser tan problemáticas como una libertad absoluta; todo depende del contexto. Para aclarar, en la práctica, la mayoría de los fondos de inversión no se sitúan en los extremos, es decir, no son ni excesivamente rígidos ni realizan cambios radicales en sus carteras. Sin embargo, siempre pueden existir excepciones, como en el caso de algunos fondos de retorno absoluto, que pueden modificar su cartera de manera drástica en un corto período, según su criterio. Por lo tanto, es fundamental entender bien el producto en el que estamos considerando invertir.
Conclusión
En definitiva, la construcción de la cartera es un aspecto crucial debido a su impacto en las inversiones, aunque a menudo es pasado por alto. Debemos conocer las limitaciones y reglas que impone la gestora en su proceso, y si no existen reglas definidas, es importante entender, al menos de manera aproximada, cómo se lleva a cabo la construcción final y la asignación de pesos. Por ello, en muchas ocasiones, analizar el proceso de construcción de la cartera puede ofrecer más información que la filosofía expuesta por el gestor.
Si quieres profundizar, te dejo el siguiente vídeo sobre cómo construir una cartera de fondos de inversión.








