En esta ocasión, abordaremos una de las categorías de fondos que ha ganado mayor protagonismo en los últimos años debido al creciente interés de los inversores en acceder a temáticas específicas, como la sostenibilidad, la inteligencia artificial o la robótica, entre muchas otras. Representan una opción atractiva para invertir en empresas de nicho que, en ocasiones, no están presentes en los índices tradicionales y a las que difícilmente se podría acceder mediante fondos más generalistas.

¿Qué son los fondos temáticos?
Estos fondos concentran todas sus inversiones en un sector o tipo de empresa específico con el objetivo de aprovechar su crecimiento estructural y, además, identificar las mejores acciones dentro de dicho enfoque. Para el inversor, es fundamental comprender bien la temática en la que desea invertir para determinar si tiene potencial y si encaja en su perfil.
Las gestoras han visto esta necesidad y están creando cada vez más fondos de inversión que acceden a nichos de mercado que hace algunos años no existían. Dos ejemplos llamativos de estas temáticas son los fondos que invierten en empresas relacionadas con el cuidado y la economía de las mascotas, y aquellos que apuestan por compañías que se benefician del envejecimiento de la población. Creo que reflejan el nivel de profundidad que podemos encontrar.
Este tipo de fondos temáticos resultan muy atractivos, ya que se alejan de la renta variable generalista y acercan a los inversores a estrategias que pueden ser más fáciles de entender, dado que todas las empresas en la cartera están enfocadas en una misma temática. Algunos inversores se sienten más atraídos por la temática en sí que por un fondo de renta variable que invierte en cualquier tipo de compañía.
Categorías
Como es lógico, la variedad de fondos temáticos es enorme debido a la gran cantidad de temáticas y sectores disponibles. En Morningstar, muchos de estos fondos se clasifican como renta variable generalista. Esto se debe a que algunos fondos no se centran en una única temática, sino que invierten en varias, lo que lleva a Morningstar a clasificarlos como renta variable generalista. Es importante tener esto en cuenta, ya que la gama de fondos temáticos es mucho más amplia de lo que parece a simple vista. Sería imposible crear una categoría para cada temática, así que lo lógico es que se agrupen dentro de RV Global.
Lo mismo sucede con otras categorías, como la del sector tecnológico, que abarca numerosos fondos que, a su vez, tienen sus propias temáticas, como la ciberseguridad o el sector fintech, entre otros. Dada esta gran diversidad, es imposible crear una categoría específica para cada temática, lo que resulta en la existencia de muchas subcategorías.
Por ello, es fundamental analizar cada fondo para comprender bien la temática en la que invierte y la manera en que se aproxima a ella.
¿Cómo funcionan los fondos temáticos?
Las gestoras que lanzan este tipo de fondos al mercado lo hacen basándose en temáticas con fuertes vientos de cola que justifican una inversión a largo plazo. También existen temáticas que, por su naturaleza, han demostrado un perfil más defensivo a lo largo del tiempo, como es el caso del cuidado de las mascotas.
Por otro lado, están los fondos sectoriales tradicionales, que suelen utilizarse de manera táctica debido a una infravaloración, a su filosofía de inversión, o simplemente porque el inversor desea tener exposición a ese sector en particular. Ejemplos de estas temáticas más conocidas y habituales son las materias primas, los bancos o el sector de infraestructuras. Estos no serían temáticos estrictamente hablando, más bien sectoriales, pero creo que tiene sentido agruparlos.
En cuanto a las temáticas, es común que muchos inversores se sientan atraídos por ellas porque perciben un buen momento para invertir y esperan una revalorización puntual. Un buen ejemplo de esto es la inteligencia artificial, que ha ganado relevancia desde la pandemia de COVID. Muchos inversores han entrado en fondos relacionados con esta temática con la intención de aprovechar su crecimiento. Sin embargo, lo más sensato es adoptar una visión a largo plazo, como se hace con otros fondos de renta variable generalista, y no invertir únicamente en un producto por la posible subida que se espera en un momento determinado.
Reflexiones sobre los fondos temáticos
En general, existe mucho marketing alrededor de los fondos temáticos. Es importante diferenciar entre aquellos fondos que buscan captar capital aprovechando la popularidad de una temática y aquellos que realmente se esfuerzan por ofrecer una inversión de calidad en ese ámbito.
Un aspecto clave es analizar la pureza del fondo temático; es decir, asegurarse de que el fondo realmente invierte en empresas relacionadas con la temática en cuestión. No te dejes engañar por fondos que, al revisar su cartera, incluyen empresas como Amazon o Google, que no están directamente relacionadas con la temática específica. Un buen filtro inicial para identificar un fondo temático genuino es revisar las posiciones en cartera: si no reconoces ninguna o casi ninguna de las empresas, es más probable que el fondo esté verdaderamente enfocado en su temática.
Otro detalle crucial es comprender bien la temática y entender el encaje en tu cartera. De hecho, si hay varios fondos de la misma temática, es común que las correlaciones entre ellos sean muy altas, lo cual también dependerá de lo amplia que sea la temática.
Los fondos temáticos pueden ser interesantes tanto para diversificar una parte de la cartera como para conectar al inversor con una inversión que resuene con sus convicciones personales. Por ejemplo, si un inversor cree firmemente en la lucha contra el cambio climático, es probable que se sienta más cómodo invirtiendo en fondos relacionados con la sostenibilidad y que mantenga la estrategia a largo plazo, incluso si experimenta una caída puntual, debido a su convicción en la temática.
Un último punto a considerar es que la mayoría de los fondos temáticos suelen asociarse con un enfoque de “growth” o crecimiento. Aunque existen excepciones donde el equipo de gestión busca compañías infravaloradas, lo habitual es que el enfoque esté orientado al crecimiento. Esto contrasta con los fondos sectoriales, donde un sector completo puede estar infravalorado, lo que ofrece oportunidades de inversión distintas al estar el enfoque justificado por otras razones más allá del crecimiento de las compañías.
Ejemplos de fondos temáticos
A continuación, varios análisis propios sobre diferentes fondos temáticos:
Conclusión
En resumen, los fondos temáticos se dividen en categorías muy diversas, lo que exige que el inversor realice un análisis exhaustivo de cada fondo. Esto no solo ayuda a evitar productos impulsados por el marketing, sino que también permite entender cómo se integra la temática en el fondo y qué criterios se utilizan para seleccionar las compañías. Estos fondos pueden ser una excelente opción para añadir nichos de mercado con potencial a largo plazo a nuestra cartera.







