En este artículo vamos a hablar de los fondos de renta fija, el activo con el mercado más grande del mundo y en la que muchos ahorradores invierten siendo conscientes o no. De hecho cualquier inversor que tenga un plazo fijo, cuenta remunerada o el típico fondo/plan de pensiones defensivo es un inversor en Renta Fija. Repasaremos en detalle qué es la renta fija y cómo invertir en ella con fondos de inversión, para que así puedas elegir entre los mejores productos dentro de este profundo mercado.

¿Qué es la Renta Fija?
La renta fija es una inversión en la que el inversor recibe pagos a un tipo de interés fijado durante un periodo previamente establecido por parte del emisor de deuda. En otras palabras, se presta dinero a una entidad para recibir un interés a lo largo de un plazo y la devolución del capital al final del mismo.
A diferencia de la renta variable, donde se adquieren participaciones en una empresa, en la renta fija se actúa como prestamista, otorgando dinero que será devuelto con intereses. Por esta razón, la renta fija se considera un activo más seguro en comparación con la renta variable, ya que es menos probable perder dinero prestado a un gobierno o una empresa que invirtiendo en acciones. Incluso en caso de quiebra, los deudores tienen prioridad sobre los accionistas. Este perfil defensivo se refleja en una menor volatilidad y caídas máximas en comparación con el mercado de valores.
Por lo tanto, en la construcción de carteras, el principal debate entre los inversores radica en el peso que se asigna a la renta variable y a la renta fija, seguido por el resto de activos.
Contexto actual en la Renta Fija
Para poner en contexto, los años previos a la pandemia de COVID se caracterizaron por una reducción progresiva de los tipos de interés hasta llegar a los famosos tipos cero. Además, con la llegada de la pandemia, los países se vieron obligados a reducir los tipos de interés y realizar más estímulos económicos con el objetivo de facilitar la emisión de dinero, lo que provocó un aumento significativo de la inflación. Esto, a su vez, tuvo como consecuencia las continuas subidas de los tipos de interés resultando en uno de los peores años para la renta fija en 2023, con rentabilidades negativas sin precedentes.
El paso reciente de la renta fija hizo que muchos inversores perdieran interés en este activo debido al alto riesgo y las consecuencias de las subidas de los tipos de interés. Como resultado, muchos se trasladaron a otras opciones, como la renta variable. En la actualidad, la renta fija ha vuelto a ganar protagonismo debido a su gran potencial en un entorno de bajadas de tipos de interés. Sin embargo, nunca ha dejado de ser un activo fundamental para muchos inversores, especialmente aquellos con un perfil conservador o moderado. La renta fija sigue siendo clave para quienes buscan reducir el riesgo en sus carteras.
Categorías de Renta Fija
El mercado de deuda es inmenso y principalmente se diferencian dos grandes categorías: deuda gubernamental y corporativa. El inversor puede dejar dinero a los gobiernos o a las empresas. Sin embargo, hay otras categorías basadas en:
- Plazo temporal. No es lo mismo prestar dinero a 6 meses que a 5 años o a 30 años.
- Área geográfica. Dado que la renta fija atrae principalmente a inversores con perfiles más conservadores, es común invertir en deuda de países con alta solvencia, pero también es posible invertir en deuda de países emergentes y prácticamente en cualquier lugar del mundo.
- Tipo de emisión. Bonos junior, senior, preferentes, convertibles, ligados a la inflación, etc.
- Calidad crediticia. Desde bonos AAA hasta bonos de peor calificación, y por tanto mayor riesgo y rentabilidad.
- Mercado monetario. Es una categoría que, aunque se incluiría dentro del plazo temporal, es tan grande que merece una entidad propia.
Para seleccionar un fondo de inversión adecuado, es crucial entender en qué tipo de deuda invierte (gubernamental, corporativa o ambas), el plazo medio de los bonos en cartera, las regiones o países involucrados, los tipos de emisión y la calidad crediticia media de la cartera.
¿Cómo funcionan los fondos de renta fija?
La renta fija se denomina «fija» porque existe un interés fijado al prestar el dinero. Por ejemplo si prestamos dinero a una empresa al 4% tenemos una rentabilidad fijada del 4%. Por tanto, en esencia, somos prestamistas con nuestro capital, dejando dinero a un tercero a cambio de un tipo de interés y plazo temporal. Sin embargo, esto no garantiza que sea lo que realmente ganemos, debido a varias razones:
- Quiebra del emisor. El dinero prestado puede perderse si hay una quiebra del emisor.
- Impagos. El emisor puede realizar impagos totales o parciales de su deuda.
- Venta antes de vencimiento. Vender un bono antes de su vencimiento puede resultar en menos valor, ya que el valor del bono también fluctúa a lo largo del tiempo.
- Cambios en los tipos de interés. Los cambios en los tipos pueden tener un impacto significativo en el valor actual de tu bono.
Ahora bien, es cierto que si al vencimiento no hay quiebras ni impagos, el inversor recibirá el capital prestado más el interés fijo generado. Sin embargo, en la vida real pueden ocurrir diferentes eventos que alteren el valor final de la inversión, por lo que el término «fijo» puede generar malentendidos.
En el caso de los fondos de inversión, la variabilidad es aún mayor debido a la ausencia de un vencimiento fijo. Un fondo de inversión está constantemente invirtiendo en bonos con diferentes plazos; puede tener cinco emisiones que vencen dentro de un mes, otras cinco que vencen en un año y otras cinco que acaba de comprar. Esto provoca que el inversor no tenga una sensación de que en un momento determinado vencen su bonos, y por lo tanto el valor liquidativo fluctúa diariamente según el valor de los bonos.
Esto también pasa si compras un bono por tu cuenta pero es cierto que en los fondos la visibilidad de estos cambios es mayor. Normalmente un inversor que compra letras del tesoro no mira el valor de su bono como si fuera a venderlo, algo que sí pasa en los fondos de renta fija donde los inversores pueden ver con mayor claridad su evolución diaria.
En definitiva, se puede perder dinero en los fondos de renta fija, ya que «fijo» no significa garantizado. Un fondo puede enfrentar quiebras e impagos en varias de sus emisiones en cartera, lo que provocaría rentabilidades negativas para sus inversores. De la misma manera que un bono que tengas a título particular pueda impagar.
Al igual que en la renta variable, los inversores deben ser conscientes del riesgo que están asumiendo. No es lo mismo invertir en letras del tesoro españolas a 6 meses que invertir en deuda corporativa high yield de un país emergente, dado que el riesgo de quiebra e impago es diferente. Incluso muchos fondos de renta fija de alto riesgo pueden tener correlaciones más cercanas con la renta variable que con la renta fija conservadora.
Por lo tanto, los fondos de renta fija pueden ser muy agresivos, y aquellos inversores que asuman más riesgo podrán obtener mayores rentabilidades.
Ejemplos de fondos que invierten en renta fija
A continuación, varios análisis propios sobre diferentes fondos de renta fija:
Conclusiones
Es cierto que la renta fija es el activo predilecto de aquellos inversores que buscan estrategias más conservadoras y defensivas, pero esto no significa que no se pueda asumir riesgo. Hay una falsa creencia de que la Renta Fija en su conjunto es muy conservadora y sin riesgo, algo que es falso. Puedes invertir en un espectro muy amplio, desde las emisiones más seguras del mundo hasta deuda de alto rendimiento por su gran probabilidad de impago.Existe una gran variedad de opciones dentro de la renta fija, lo que lo hace un mercado más complejo y profundo que la renta variable, y es fundamental entenderlo bien para manejar adecuadamente nuestro dinero.
Desde aquí es clave que cada inversor conozca su perfil y encuentre los tipos de renta fija que mejor se adaptan a sus necesidades.







