Comisiones de los fondos de Inversión, análisis completo

17, Ene 2024

Comisiones de los fondos de Inversión, análisis completo

En este artículo abordamos uno de los aspectos más incómodos en el ámbito de los fondos de inversión: las comisiones. No cabe duda de que este tema puede resultar molesto, ya que es posible que estés pagando más de lo necesario o, incluso, que desconozcas lo que te están cobrando y cómo lo están haciendo.

Aunque nadie quiere incurrir en gastos innecesarios, esto no debe ser motivo para evitar invertir en un fondo de inversión, a pesar de las comisiones. Claro está, siempre hay excepciones. Las comisiones nunca deberían ser una razón que prevalezca sobre el propio producto, salvo que sean a todas luces abusivas.

Espero que para cuando acabes el artículo puedas analizar tu cartera y revisar con mayor claridad las comisiones asociadas a tus fondos de inversión. De esta manera, podrás minimizar costes y mejorar la rentabilidad a largo plazo.

Comisiones de los fondos de Inversión, análisis completo

Comisiones directas

Comisión de Gestión

Esta es la comisión que cobran las gestoras de fondos por hacer su trabajo, es decir, por gestionar los fondos de inversión. Es la comisión más evidente y en general la más elevada. El límite legal establecido para la comisión de gestión es del 2,25% anual sobre el patrimonio, independientemente del rendimiento del fondo de inversión. Es un coste fijo.

En la práctica, las gestoras independientes rara vez cobran el límite legal, ya que compiten entre ellas. Por otro lado, los bancos tradicionales suelen aplicar tarifas más altas e incluso pueden vender fondos de inversión que contienen otros fondos, generando así más comisiones. También depende del tipo de fondo, ya que los fondos Monetarios o de Renta Fija son más baratos que los fondos de Renta Variable o mixtos.

Comisión de Éxito

Esta comisión se aplica sobre los resultados de un fondo de inversión, es decir, se cobra solo sobre la rentabilidad obtenida. Aunque el límite legal es del 18% en el caso de ausencia de comisión de gestión, en realidad, cuando hay comisión de éxito, suele combinarse con la de gestión, siendo común una tarifa del 1,35% por gestión y un 9% por éxito.

Para evitar que los inversores paguen la comisión de éxito si el fondo no supera su valor máximo después de una caída, se introduce la «marca de agua«, que no todos los fondos aplican. Veamos un ejemplo:

Si el máximo valor liquidativo que ha tenido un fondo es 20 y este consigue llegar a 25, el fondo puede cobrar la comisión de éxito entre 20 y 25. En cambio si el fondo reduce su valor liquidativo de 25 a 20, ya no podrá volver a cobrar la comisión de éxito hasta que vuelva a estar por encima de 25, al ser este su último máximo.

En términos generales, cada fondo puede tener diferentes prácticas con esta comisión. Algunos fondos de inversión pueden aplicar un cargo sobre toda la rentabilidad obtenida antes de superar la marca de agua, mientras que otros sólo cobrarán por la rentabilidad generada desde que se vuelve a superar dicha marca.

Asimismo, existen fondos que asocian la marca de agua únicamente con su propio rendimiento, es decir, la comisión de éxito se cobra cuando hay rendimientos positivos que superan la marca de agua. En contraste, hay fondos que imponen un requisito adicional: el fondo no solo debe superar la marca de agua, sino también superar a su índice de referencia.

¿Por qué es la comisión más polémica?

Algunos argumentan que la comisión de éxito podría considerarse redundante, ya que se supone que pagamos a los gestores de fondos por su labor, y cobrar un extra por un desempeño exitoso podría parecer innecesario, dado que se espera que los gestores hagan su trabajo de la mejor manera posible.

Otros ven esta comisión como un mecanismo que se beneficia en momentos de mercados alcistas, ya que es más probable que se active y la gestora pueda obtener mayores ganancias sin realizar un esfuerzo adicional. Por otro lado, esta dinámica también puede generar incentivos arriesgados, ya que los gestores podrían asumir riesgos adicionales con el fin de obtener mayores beneficios de la comisión de éxito.

Pero también es cierto que hay inversores que sostienen que esta comisión motiva a los gestores a alcanzar el éxito junto con los inversores, demostrando una alineación de intereses y un compromiso adicional.

Sea cual sea nuestra opinión, es crucial tener en cuenta esta comisión, aunque no todos los fondos la aplican; de hecho, muchos fondos de inversión prescinden de ella.

Comisión de Depositaria

Esta es una de las comisiones que menos impacto tiene sobre nuestra cartera. La cobran las sociedades depositarias por el mantenimiento y la custodia de los fondos de inversión.

Aunque el límite legal es del 0,2%, la cantidad habitual suele oscilar entre el 0,03% y el 0,08% anual, cifras reducidas en relación al resto.

¿Cómo se cobran las comisiones directas?

Este punto es esencial, ya que hay mucha gente que vive pensando que los bancos tradicionales no les cobran comisiones, absurdo ¿verdad?. Esto ocurre porque no se cobran de golpe en un único pago y pasan bastante desapercibidas. Si el banco de turno te pidiera un desembolso de, por ejemplo, 5.000 euros para poder invertir 200.000 con ellos otro gallo cantaría.

La realidad es que las comisiones se deducen día a día del valor liquidativo del fondo. Básicamente tienes que dividir la comisión, en este caso del 2%, entre todos los días de mercado del año. Si hay 250 días de mercado: 2/250 = 0,008%. Cada día de mercado se deduce un -0,008% del patrimonio total que tenemos en el fondo de inversión, cada día nos van quitando un poco de rentabilidad lo que se «mezcla» con el propio rendimiento del fondo.

Por tanto, las rentabilidades que vemos en nuestras carteras o en otras páginas como Morningstar, siempre llevan las comisiones incluidas

Comisiones indirectas

Comisión de Suscripción y Reembolso

Son 2 comisiones que la sociedad gestora puede cobrar por entrar o salir de sus fondos de inversión. El máximo que se puede cobrar por cada una es del 5%, pero en la realidad muy pocas gestoras suelen aplicarlas.

La comisión de suscripción puede tener sentido cuando la gestora quiere limitar la entrada de capital al fondo de inversión, una necesidad que puede surgir cuando el fondo se aproxima a su capacidad máxima. Se implementa la comisión de suscripción con el propósito de desincentivar la incorporación de nuevos inversores.

Otra razón para aplicar ambas comisiones es penalizar a los inversores que realizan compras y ventas de manera habitual para así evitar el trading de fondos. Dado que la mayoría de los fondos tiene estrategias a largo plazo, la entrada y salida constante de inversores puede perjudicar la gestión y la estrategia del fondo, obligando al gestor a realizar desinversiones y redistribuir constantemente el capital.

En algunos casos, los fondos de inversión establecen un período mínimo de permanencia, como 2 o 3 años, y aplican una comisión de reembolso si el inversor sale antes de este período.

Es importante destacar que las comisiones de reembolso no benefician directamente a la gestora; más bien, contribuyen al rendimiento global del fondo y benefician a los inversores que permanecen en él ya que una práctica común es que se reinviertan en el fondo como mayor rentabilidad de los inversores que se quedan. 

Quiero insistir con que es una comisión muy poco común. Además, un error habitual es que si entras en la ficha de un fondo en Morningstar verás que pone la comisión que podría cobrar, pero no significa que lo haga.

Comisión de Mantenimiento y Custodia

Estas comisiones pueden ser aplicadas por intermediarios como las comercializadoras que ofrecen servicios para invertir en fondos de inversión.

La comisión de mantenimiento, similar a la que cobran los bróker de bolsa, se paga para tener acceso a cualquier fondo, aunque en general, no suele aplicarse con frecuencia.

Por otro lado, la comisión de custodia se aplica a un fondo específico cuando la gestora no ha llegado a un acuerdo económico con la comercializadora para distribuir sus fondos. En este caso, la comisión de custodia se traslada directamente al partícipe, permitiendo a la comercializadora obtener ingresos por sus servicios.

Aunque puede parecer injusto, la alternativa sería no tener acceso a esos fondos a través de la comercializadora. Dentro de lo malo es la alternativa más razonable.

¿Cómo se cobran las comisiones indirectas?

A diferencia de las comisiones directas, que se deducen diariamente del valor liquidativo del fondo, las comisiones de suscripción y reembolso se cobran al realizar la compra o venta de participaciones. Si, por ejemplo, la comisión es del 2%, el inversor paga el 2% sobre el total del capital invertido o retirado.

Las comisiones de mantenimiento y custodia se aplican como pagos y varían según las políticas de cada intermediario. Pueden cobrarse trimestral o mensualmente, directamente de la cuenta de efectivo del cliente o de la cuenta de valores.

¿Dónde mirar las comisiones de mis fondos de inversión?

Hemos abordado las comisiones principales de los fondos de inversión, pero también existen otras más secundarias que pueden afectar nuestra rentabilidad. Estas comisiones suelen estar vinculadas a temas operativos, cambios de comercializador o fluctuaciones en divisas.

Si deseas conocer el coste real de invertir en un fondo de inversión, es crucial buscar el TER (Total Expenses Ratio), que, como su nombre indica, engloba todos los gastos asociados a un fondo.

Un TER más bajo en un fondo de inversión implica menos comisiones a pagar.

Para descubrir las comisiones aplicadas por un fondo de inversión, puedes examinar la ficha individual de cada fondo, ponerte en contacto directo con la gestora o verificar en la CNMV. En estos lugares, encontrarás no solo el desglose de las comisiones, sino también las distintas clases de fondos y cómo varían sus comisiones.

Otra opción es consultar plataformas como Morningstar, aunque es importante tener en cuenta que la información puede no estar siempre actualizada o contener errores. 

No obstante, en la práctica diaria, la forma más eficiente suele ser acudir a los comercializadores. Al contratar un fondo, la información detallada suele estar claramente explicada en la ficha del producto. Por lo tanto, dirigirse al comercializador es generalmente suficiente para obtener la información necesaria.

Conclusión

Las 2 comisiones que más impacto tienen sobre nuestra cartera son la de gestión y la de éxito. Pon tu foco en entenderlas bien y saber cuál es la estructura de costes del fondo.

Por otro lado, las comisiones varían mucho en función de cada fondo. Hay que tener en cuenta factores como el tipo de clase que compramos, si el fondo es de gestión activa o pasiva, y si estamos invirtiendo en renta variable, renta fija o mixtos. Todo esto hará que paguemos más o menos comisiones.

En definitiva, las comisiones son un elemento importante que afecta a nuestra potencial rentabilidad. Al invertir en fondos, es crucial ser consciente de lo que estamos pagando y por qué lo estamos pagando. Invertir a través de gestoras independientes y evitar los bancos tradicionales puede ser una estrategia sensata. 

Si quieres profundizar en todas las comisiones cobradas y cómo funcionan te dejamos el siguiente vídeo donde lo analizamos con todo detalle y ponemos ejemplos prácticos.

Con los límites establecidos en la ley, Astralis Financial Services SL no asume ninguna responsabilidad derivada de la falta de veracidad, integridad, actualización y precisión de los datos o informaciones que contienen sus páginas web. Los contenidos e información no vinculan a Astralis Financial Services SL ni constituyen opiniones, consejos o asesoramiento legal de ningún tipo pues se trata meramente de un servicio ofrecido con carácter informativo y divulgativo. Las páginas de Internet de Astralis Financial Services SL pueden contener enlaces (links) a otras páginas de terceras partes que Astralis Financial Services SL no puede controlar. Por lo tanto, Astralis Financial Services SL no puede asumir responsabilidades por el contenido que pueda aparecer en páginas de terceros.

Astralis Funds Academy

Artículo escrito por el equipo de Astralis IM. Somos un equipo de profesionales independientes especializados en el análisis y selección de fondos de inversión. Nuestra obsesión y objetivo es claro: buscar a los mejores gestores de fondos del mundo e invertir en ellos construyendo las mejores carteras posibles. Ayudamos a los inversores a formarse sobre fondos y a encontrar mejores ideas de inversión.

Más píldoras como esta…

Factor de baja volatilidad: por qué a veces gana el que menos se mueve

Factor de baja volatilidad: por qué a veces gana el que menos se mueve

En esta ocasión vamos a hablar del factor de baja volatilidad, quizá uno de los menos conocidos por los inversores minoristas, pero que sí tiene relativa fama entre los inversores más profesionales, siendo utilizado a nivel institucional y de gestión de carteras. Es...

Factor Momentum: el más persistente… y también el más engañoso

Factor Momentum: el más persistente… y también el más engañoso

En esta ocasión vamos a desarrollar el factor Momentum, un estilo de inversión que, a diferencia de los factores Value y Growth, sigue siendo uno de los menos conocidos entre los inversores en fondos, aunque tiene una presencia consolidada a nivel institucional y en...

Factor Growth: ¿qué es, métricas clave y por qué domina?

Factor Growth: ¿qué es, métricas clave y por qué domina?

En esta ocasión vamos a desarrollar el factor Growth, uno de los estilos de inversión más utilizados y reconocibles. Su popularidad se ha reforzado por la dominancia que, en los últimos años, han ejercido en los principales mercados las compañías que encajan en este...

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.