¿Sabías que la mitad de los fondos que se venden en España son falsos activos? Cobran comisiones de lujo por replicar índices. En esta entrevista para el podcast Entre Inversores, Daniel Pérez explica cómo elegir fondos de inversión para encontrar a los mejores gestores del mundo. Además, desvela su «tridente» de crecimiento favorito: tres gestoras con filosofías muy marcadas que van desde las Small Caps europeas hasta la innovación disruptiva.
Este análisis se basa en la intervención de Daniel Pérez en el episodio #16 del podcast Entre Inversores, cuyo vídeo completo encontrarás al final de este artículo.
Ideas clave
- La gran limpieza: eliminar los fondos de bancos tradicionales (que suelen ser indexados encubiertos caros) dobla automáticamente tus probabilidades de éxito.
- Fondos vs. ETFs: aunque ambos son herramientas válidas, la ventaja fiscal del traspaso en España convierte al fondo de inversión en el vehículo más eficiente para el interés compuesto.
- Falsa diversificación: tener 10 fondos no sirve de nada si todos hacen lo mismo; la clave es la descorrelación real entre estilos.
- Tres apuestas de autor: Lonvia (Europa), Seilern (Calidad) y Baillie Gifford (Innovación).
El filtro anti-bancos y la falsa gestión activa
Uno de los puntos más potentes de la charla es la crítica a la industria bancaria. Daniel cita estudios que indican que el 51% de los fondos en Europa son «falsos fondos activos»: cobran un 2% de comisión pero su cartera es idéntica al índice.
La estrategia para el inversor particular es sencilla: aplicar la vía negativa. Si eliminas de tu universo de inversión todos los productos bancarios comerciales, te quitas de encima la mitad mala del mercado. A partir de ahí, el trabajo consiste en buscar gestores independientes con intereses alineados (que inviertan su dinero en sus propios fondos) y una filosofía clara.
Fiscalidad: el superpoder del fondo frente al ETF
En el eterno debate «Gestión Activa vs. Pasiva» o «Fondos vs. ETFs», Daniel rompe una lanza a favor del fondo de inversión en España por un motivo puramente matemático: la fiscalidad.
El poder traspasar el dinero de un fondo a otro sin pagar impuestos (diferimiento fiscal) permite que el interés compuesto trabaje sobre el total del capital bruto durante décadas. Con los ETFs o acciones, cada rotación de cartera implica un peaje fiscal que frena el crecimiento del patrimonio a largo plazo.
Tres nombres propios para carteras de crecimiento
En la recta final, Daniel comparte tres de sus convicciones en el estilo Growth (crecimiento):
- Lonvia Capital: Liderada por Cyril de Vanssay, busca el «círculo virtuoso del crecimiento» en pequeñas compañías europeas (Small Caps). Es una apuesta por empresas nicho que reinvierten beneficios para expandirse.
- Seilern (Stryx): Los padres del Quality Growth. Su filtro es tan exigente (las «10 reglas de oro») que solo 50-70 empresas en todo el mundo son aptas para entrar en su universo. Ideal para quien busca crecimiento con menor volatilidad.
- Baillie Gifford: La apuesta personal más fuerte de Daniel. Una gestora centenaria con vínculos académicos profundos que busca innovación radical y disrupción a 5-10 años vista. Es un fondo de alto riesgo (volátil), pero con un potencial de revalorización enorme.
Conclusión y vídeo completo
Invertir no va de acertar qué acción subirá mañana, sino de encontrar a los gestores capaces de batir al mercado consistentemente y darles tu dinero. Si quieres profundizar en cómo analizar un fondo cualitativamente y conocer al detalle estas tres gestoras, aquí tienes la entrevista completa:













