Es la trampa perfecta para el inversor bancario: mirar la cuenta, ver una rentabilidad anualizada de doble dígito y pensar que su gestor es un genio. Nada más lejos de la realidad. En este análisis para Finect, Daniel Pérez destapa las vergüenzas del BBVA Megatendencia Tecnología y el Ibercaja Tecnológico, dos superventas que, pese a subir, han destruido una cantidad ingente de patrimonio frente a su índice de referencia.
Este análisis se basa en la comparativa de Daniel Pérez en Finect, que encontrarás completa al final del post.
Ideas clave
- La ilusión óptica: aunque han ganado entre un 12% y un 15% anual a 10 años, lo han hecho mucho peor que el mercado, perdiendo entre un 5% y un 8% de rentabilidad anual frente al Nasdaq.
- Gestión pasiva a precio de oro: cobran comisiones abusivas (superiores al 2% anual) por carteras que se limitan a copiar las grandes posiciones del índice o comprar futuros.
- Fichas vacías: las gestoras definen su estrategia con clichés genéricos sobre «digitalización» o «IA» sin explicar un proceso de inversión real que justifique sus costes.
- Peor riesgo, menos premio: no protegen en las caídas; de hecho, sufren correcciones más fuertes que el propio mercado.
Análisis del fondo
Lo primero que llama la atención al analizar estos fondos es la vaguedad de sus propuestas. BBVA habla de «tecnologías transformadoras» e Ibercaja de «servicios de software», pero al mirar la cartera, la realidad es decepcionante.
El fondo de BBVA tiene un Active Share del 40% (muy bajo), y un sorprendente 22% de la cartera invertido en futuros del Nasdaq. Es decir, una cuarta parte del fondo es pura réplica del índice. Pese a esta nula actividad real, el fondo cobra unos gastos totales del 2,60% (el máximo legal prácticamente).
Ibercaja no se queda atrás: su cartera es un espejo de las grandes tecnológicas (Microsoft, Apple, Google…), cobrando un 2,12% de gastos corrientes. En resumen: son fondos semi-indexados que te cobran como si fueran los mejores gestores del mundo.
La comparativa que duele: 520% vs. 990%
El argumento de venta de estos bancos es que el fondo ha subido. Y es cierto: desde 2010, el fondo de Ibercaja ha ganado un 327% y el de BBVA un 520%. Son cifras que, aisladas, parecen excelentes.
Pero el trabajo de un inversor es comparar. Si en ese mismo periodo hubieras comprado un ETF del Nasdaq 100 (con costes mínimos), tu rentabilidad habría sido del 990%. La diferencia es abismal. Estos fondos han actuado como un lastre, recortando casi a la mitad el beneficio potencial que ofrecía el sector tecnológico.
Son máquinas de destruir rentabilidad.
Métricas de riesgo: pagar más para sufrir más
Quizás pienses que esa menor rentabilidad se compensa con mayor seguridad. Falso. Ambos fondos presentan métricas de riesgo peores que su índice.
- Volatilidad: casi idéntica a la del mercado (lógico, ya que lo copian).
- Caídas máximas: caen más fuerte que el índice cuando vienen curvas.
- Alpha negativo: destruyen valor de forma sistemática (-7 en el caso de Ibercaja a 5 años).
Conclusión y análisis completo
La conclusión es rotunda: son los peores de la clase. Han tenido la suerte de estar invertidos en el mejor sector de la década, lo que camufla su ineficiencia. Para un inversor que busque tecnología, existen opciones mucho mejores, ya sea indexarse barato o buscar gestión activa real como el Fidelity Global Technology.
Para ver los gráficos de la «brecha de rentabilidad» y la comparativa detallada de comisiones…
aquí tienes el artículo completo












