Es el eterno debate de la inversión: ¿subirse a la ola de las empresas ganadoras o buscar valor en lo que nadie quiere? En este análisis para Finect, Daniel Pérez enfrenta dos filosofías opuestas: el Fidelity MSCI World, la opción favorita para indexarse al mundo, contra el Azvalor Internacional, el buque insignia del deep value español. Dos caminos muy distintos para llegar a un destino de rentabilidad similar, pero con peajes emocionales opuestos.
Este análisis se basa en la comparativa de Daniel Pérez en Finect, que encontrarás completa al final del post.
Ideas clave
- Filosofías opuestas: mientras Fidelity compra las empresas más grandes por capitalización (lo que hoy significa tecnología y EE. UU.), Azvalor busca compañías infravaloradas y olvidadas por el mercado.
- La batalla del PER: la cartera de Fidelity cotiza cara (PER 18,5x) debido al peso de las 7 Magníficas, mientras que Azvalor ofrece una cartera extremadamente barata (PER 7x).
- Volatilidad extrema: Azvalor exige un estómago de acero; ha llegado a sufrir caídas del 45% (frente al 20% del índice) y tiene una volatilidad muy superior (24% vs. 15%).
- Caminos distintos, mismo destino: curiosamente, desde el lanzamiento de Azvalor, ambos fondos han obtenido una rentabilidad final muy similar (~125-130%), pero en momentos totalmente diferentes.
Las 7 Magníficas contra las materias primas
La diferencia principal radica en qué estás comprando. El Fidelity MSCI World es un reflejo de la economía actual: invierte en las 1.500 empresas más grandes del mundo desarrollado. Esto implica que, hoy por hoy, el 70% de tu dinero va a Estados Unidos y cerca de un 20% se concentra en solo 7 empresas (las grandes tecnológicas).
Azvalor, en cambio, huye del consenso. Su cartera es una apuesta contrarian (a la contra). Actualmente, tiene un 42% en materias primas y un 37% en energía. No verás aquí a Nvidia o Apple, sino negocios con activos reales que el equipo gestor considera que cotizan muy por debajo de su valor intrínseco.
El precio de la gestión activa: sufrir para ganar
Si miramos la rentabilidad acumulada desde el inicio de Azvalor, el resultado es casi un empate técnico con el índice mundial. Sin embargo, el viaje ha sido radicalmente distinto.
Para ganar dinero con Azvalor, el inversor ha tenido que soportar una travesía por el desierto. Durante el ciclo 2019-2020, el fondo se hundió mientras el índice volaba. En cambio, en 2021 y 2022, Azvalor brilló protegiendo el capital y subiendo con fuerza mientras la tecnología se desplomaba. Sus métricas de riesgo lo confirman: tiene una volatilidad del 24,6% frente al 15,5% del Fidelity, y una caída máxima histórica del -45%.
Es un fondo que paga bien la paciencia, pero castiga duramente la duda.
¿Caro o barato? La apuesta de futuro
La decisión entre uno u otro depende de tu visión de mercado actual. El fondo de Fidelity tiene un PER de 18,5 veces, lo que significa que estás pagando un precio alto por el crecimiento esperado de las tecnológicas.
Por el contrario, Azvalor ofrece un PER de 7 veces. Si crees que el mercado está en una burbuja y que los flujos de capital rotarán hacia activos tangibles y baratos, Azvalor es la protección lógica. Si crees que los gigantes tecnológicos seguirán dominando el mundo sin rival, el indexado de Fidelity es la opción más eficiente y tranquila.
Conclusión y análisis completo
No existe un ganador absoluto, sino un fondo adecuado para cada perfil. Fidelity ofrece la tranquilidad de ser el mercado, mientras que Azvalor ofrece la posibilidad de descorrelacionarse y obtener valor real si se tiene la fortaleza mental para aguantar sus ciclos.
Para ver los gráficos de rentabilidad anualizada, la comparativa de caídas y la opinión detallada…
aquí tienes el artículo completo












