Wellington Global Stewards Fund: La Gobernanza como Motor de Rentabilidad

26, Mar 2026 | Renta variable

El Wellington Global Stewards Fund es un fondo gestionado activamente que busca generar retornos totales a largo plazo superiores al MSCI All Country World Index, invirtiendo en renta variable de compañías de todo el mundo que:

  • Generen un retorno del capital elevado en relación con sus comparables
  • Cuyos equipos directivos y consejos de administración demuestren un stewardship (gobernanza ejemplar) superior para mantener esos retornos a lo largo del tiempo

El fondo define el stewardship como la forma en que las compañías equilibran los intereses de todos sus stakeholders (clientes, empleados, comunidades y cadena de suministro) en la búsqueda del beneficio, e integran los riesgos y oportunidades materiales de carácter medioambiental, social y de gobernanza en su estrategia corporativa.

Adicionalmente, el fondo tiene como objetivo alcanzar cero emisiones netas en 2050, en línea con el Acuerdo de París, y está clasificado como Artículo 9 bajo el Reglamento SFDR, lo que implica que tiene un objetivo de inversión sostenible explícito.

imagen del logo de la gestora welington management

Descripción de la gestora

 

Wellington Management es una de las mayores firmas independientes de gestión de inversiones del mundo, con historia que se remonta a 1928. Con más de un billón de dólares en activos bajo gestión y presencia en más de 60 países, da servicio a más de 2.400 clientes institucionales sin cotizar en ningún mercado público ni rendir cuentas a accionistas externos.

Esta estructura de sociedad privada es la base de la alineación de intereses a largo plazo que impregna la cultura de la firma. Wellington no gestiona su negocio en ciclos trimestrales. Su único negocio es gestionar activos bien, lo que convierte la coherencia de largo plazo en un incentivo real.

Imagen de los puntos clave que definen el buen hacer de la gestora wellington management

La plataforma de inversión se organiza en torno a unos 50 equipos independientes integrados en una infraestructura de análisis global con más de 800 profesionales de inversión. Para el Global Stewards, esta arquitectura es una ventaja competitiva concreta: el equipo puede apalancar el análisis de especialistas sectoriales de todo el mundo sin perder la coherencia de su proceso propio.

Como dato curioso, para esta casa trabajó un joven Bogle (sí, el mismo que popularizó la gestión indexada y que fundó The Vanguard Group).

Imagen de John Bogle que hacer referencia a su paso por la gestora Wellington Management

 

Equipo de gestión Wellington Global Stewards

 

El fondo es co-gestionado exclusivamente por Yolanda Courtines, CFA y Samuel Cox. Ambos llevan involucrados en la estrategia desde sus primeras etapas y co-gestionan también el Wellington European Stewards Fund y el Vanguard Global ESG Select Stock Fund.

imagen de Yolanda Courtines y Samuel Cox, los dos gestores del fondo wellington global stewards

Courtines cuenta con más de tres décadas de experiencia en renta variable global. Basada en Londres y es miembro del comité de stewardship e investigación de Wellington. Ex-analista global de industria, es responsable de carteras de investigación en Wellington.

Cox, por su parte, cuenta con 22 años de experiencia en renta variable global. Cumple funciones de Co-gestor del Global Stewards Fund y del European Stewards Fund. Fue incorporado al equipo para reforzar la capacidad analítica y la construcción de cartera.

En este apartado hay que destacar a Mark Mandel, quien fue co-fundador de la estrategia desde enero de 2019 y principal arquitecto del proceso durante más de cinco años: el scorecard propietario, la definición de stewardship, el universo de selección y el modelo de engagement activo llevan su impronta. La salida de un gestor fundador en una estrategia joven (7 años de trackrecord) pesa más que la salida de un gestor de reemplazo en un fondo con 20 años de historia. No invalida la tesis, pero obliga a monitorizar con especial atención si el proceso se mantiene inalterado bajo la gestión exclusiva de Courtines y Cox. La señal a vigilar es la consistencia de la selección y el nivel de engagement en los próximos trimestres. No obstante, la transición fue planificada y ordenada correctamente.

imagen de Mark Mandel en referencia a su salida como gestor del wellington global steward fund.

 

Filosofía y proceso de inversión Wellington Global Stewards

 

La filosofía considera que el stewardship es una ventaja competitiva ignorada. Se basa en cinco pilares:

  1. Equipo directivo fuerte.
  2. Juntas directivas independientes (planificación de sucesión y gestión de riesgos).
  3. Asignación de capital con mentalidad de largo plazo.
  4. Equilibrio de intereses de todos los stakeholders.
  5. Investigación propia (sin dependencia de datos ESG externos).

El proceso operativo arranca en un universo de 750 líderes globales de gran capitalización. Aquí el equipo busca empresas que no sólo dominan sus mercados, sino que presentan trayectorias probadas de retornos sobre el capital (ROIC) superiores a sus pares, con capacidad de defender su territorio competitivo en el tablero global.

Para filtrar este universo, el fondo aplica un análisis dual que equilibra la frialdad de los números con la profundidad de la gobernanza:

  • Calidad financiera: Se mide a través del flujo de caja libre (FCF), la solidez del balance y la existencia de ventajas competitivas sostenibles. Se centran en la habilidad de los gestores para asignar capital de forma eficiente.
  • Calidad del stewardship: Se evalúa mediante un scorecard propietario que cuantifica atributos como la alineación real de incentivos ejecutivos, la independencia real del consejo y la seriedad en los planes de sucesión. Este cuadro de mando se nutre del engagement activo y reuniones directas con la directiva.

La cartera final se concentra en 35-45 valores, con las siguientes limitaciones:

  • Ponderaciones sectoriales dentro de +/- 15pp del índice FTSE All-World.
  • Mercados emergentes máximo 20% y efectivo máximo 10%.

El alma del Wellington Global Stewards reside en un marco conceptual innegociable que el equipo denomina las «Tres P»: People, Planet and Profit (personas, planeta y beneficio). 

imagen que muestra los 3 puntos clave más importantes que reflejan el alma y filosofía del wellington global stewards

Lejos de ser un eslogan de marketing, esta tríada actúa como el mecanismo de control de calidad definitivo. La tesis es que el beneficio (Profit) a largo plazo es, en realidad, una variable dependiente de cómo la empresa gestione su relación con las Personas (su capital humano y clientes) y con el Planeta (la eficiencia en el uso de recursos y su impacto ambiental)

 

Construcción de la cartera y posicionamiento

 

La cartera actual muestra una evolución significativa respecto a unos meses atrás. Del top 10 anterior han salido Deere, Cisco, DBS Group, Texas Instruments, Northern Trust y National Grid; han entrado Taiwan S., Procter & Gamble, Edwards Lifesciences, ADP, Compass Group y ASML. Este nivel de renovación es llamativo en un fondo que declara un horizonte de ~10 años por posición, y que viene acompañado de un aumento relevante del turnover (30% -> 47.5%).

imagen de las 10 empresas con mayor peso dentro de la cartera del fondo

La composición del top 10 refleja con claridad los atributos que busca el equipo: TSMC es el fabricante de semiconductores más avanzado del mundo y un exponente de excelencia en capital allocation y desarrollo del talento. Edwards Lifesciences es líder mundial en válvulas cardiacas con márgenes propios de una franquicia de alta calidad. ADP lleva décadas generando cash flow recurrente desde su posición de liderazgo en gestión de nóminas. Inditex (la única española del top 10) representa la capacidad de mantener estándares de gobierno corporativo y gestión de la cadena de suministro a escala global.

Mantiene un estilo de núcleo consistente (core style) con una asignación sectorial cercana al índice, aunque suele tener poca o ninguna exposición a energía y servicios de comunicación.

imagen que muestras todos los sectores en los que invierte el fondo y la diferencia de exposición respecto a su índice de referencia.

A nivel regional, la selección de valores ha inclinado la cartera de forma constante hacia Europa, en detrimento de Estados Unidos.

imagen que refleja la exposición por regiones del fondo de Wellington y su diferencia con el índice de referencia.

La sobreponderación en Europa (+9pp vs ACWI) y la infraponderación en emergentes (–7.5pp) son rasgos estructurales del fondo: resultado de encontrar mayor densidad de compañías que cumplen los estándares de calidad y gobierno corporativo en mercados como UK, Francia, Países Bajos, España y Suiza. Respecto a octubre de 2024, la sobreponderación en Europa se ha reducido considerablemente (era +15.3pp) y la exposición a Norteamérica ha aumentado.

Dinámicas de cartera y señales de alerta

Al analizar la estructura actual, surgen señales que requieren una vigilancia estrecha. Aunque el fondo mantiene una beta de 0.99 (neutralidad respecto al mercado), se observa un refuerzo del sesgo hacia las megacaps, con una capitalización media que ha escalado de los 324.000 a los 400.000 millones de dólares. Este movimiento sugiere un refugio en gigantes globales para navegar la incertidumbre de 2026.

Sin embargo, el punto más crítico es la evolución del turnover, que ha pasado del 30,3% en 2024 al 47,5% actual. Este repunte es una inconsistencia narrativa frente al mandato de inversión a largo plazo, ya que implica renovar casi la mitad de la cartera en apenas 16 meses. Esta rotación, unida a la salida de Mark Mandel (arquitecto original del proceso) y a una ligera erosión del patrimonio (de $2.6bn a $2.2bn), plantea preguntas legítimas sobre si el proceso está sufriendo una revisión profunda o una reacción táctica ante el reciente underperformance frente al rally tecnológico.

Costes y compromiso sostenible

Finalmente, el fondo destaca por una estructura de costes extremadamente competitiva para ser gestión activa de alta convicción, posicionándose como una opción muy eficiente frente a sus comparables de calidad. Todo ello manteniendo su estatus de Artículo 9 bajo SFDR, lo que garantiza que el objetivo de inversión sostenible no es un mero aditivo, sino el eje central que justifica cada una de las 37 posiciones de la cartera.

 

Trackrecord Wellington Global Stewards

 

imagen que muestra las rentabilidades anualizadas, por años y por periodos del wellington global stewards

El año más revelador es 2022: en un mercado bajista marcado por la subida agresiva de tipos, el fondo cayó un –0.1% frente al –8.1% del MSCI ACWI, una diferencia de más de 8 puntos porcentuales. Es la mejor demostración de que el proceso funciona cuando más se necesita: cuando el mercado deja de distinguir y el análisis de calidad sí distingue.

Desde 2023, sin embargo, el fondo ha sido consistentemente superado por el benchmark con diferenciales que se han ido ampliando: –3.1pp en 2023, –4.5pp en 2024 y –9.8pp en 2025. La razón estructural es conocida: el MSCI ACWI ha estado impulsado por el auge de la IA y las grandes tecnológicas americanas (NVIDIA, Meta, Alphabet) que el fondo no tiene en cartera o tiene infraponderadas, al no superar sus estándares de stewardship o de acceso al análisis de gestión.

imagen que refleja que la rentabilidad desde 2021 del fondo en cuestión ha sido inferior a la del índice de referencia debido a la infraponderación de empresas relacionadas con la IA.

Los datos discretos muestran que en períodos donde el mercado no estuvo dominado por el rally de IA (Mar’22-Feb’23: +9.1% vs +1.7%; Mar’21-Feb’22: +16.2% vs +12.3%) el fondo se comportó bien. El problema no es el proceso en entornos «normales», es que los últimos años han sido dominados por una concentración del retorno en unas pocas megacaps tecnológicas. 

A nivel de retorno y riesgo, las métricas a plazos más amplios constatan una estrategia sólida, destacando el ratio de Sortino:

imagen que rroja información sobre la volatilidad y eficiencia entre rentabilidad y riesgo asumido.

 

Factores que impactan la estrategia

 

El análisis de los factores que influyen en la estrategia del Wellington Global Stewards revela una gestión que no sólo observa el mercado, sino que intenta anticiparse a la degradación del capital. Bajo la dirección de Yolanda Courtines y Samuel Cox, el fondo opera bajo la premisa de que el éxito financiero no es un evento aislado, sino la consecuencia de una estructura de gobernanza y una relación saludable con el entorno.

A continuación, profundizo en los elementos que determinan su comportamiento:

La persistencia del Retorno sobre el Capital (ROIC)

El factor determinante para esta estrategia es la capacidad de las empresas para mantener retornos elevados de forma sostenida en el tiempo. El mercado tiende a infravalorar la «durabilidad» de estos retornos, asumiendo que la competencia los erosionará rápidamente. Sin embargo, el equipo de gestión sostiene que un stewardship ejemplar actúa como un escudo protector. Cuando el mercado entra en fases de euforia por empresas con crecimientos explosivos pero sin beneficios (el llamado junk rally), el fondo suele quedar rezagado. Por el contrario, brilla cuando los inversores vuelven a centrarse en la calidad del balance y en la generación de caja real.

El ciclo de inversión y la «disciplina de capital»

En el contexto actual de 2026, con un ciclo tecnológico marcado por la inteligencia artificial, un factor crítico es la intensidad de capital. El fondo monitoriza de cerca cómo las empresas gestionan el inmenso gasto en infraestructura (CapEx). La estrategia se ve impactada positivamente por empresas que, como ASML o TSMC, poseen cuellos de botella tecnológicos y demuestran una disciplina férrea al reinvertir sus beneficios. El riesgo aquí reside en que el mercado premie el gasto descontrolado en busca de cuota de mercado; en esos escenarios, la prudencia del Global Stewards puede parecer una debilidad temporal, aunque históricamente ha protegido el capital en los ajustes posteriores.

Resiliencia ante la volatilidad macroeconómica

A diferencia de otros fondos que dependen de previsiones sobre tipos de interés o inflación, esta estrategia se ve influenciada por la fortaleza operativa de sus posiciones. Al seleccionar empresas con bajos niveles de deuda y fuertes lazos con sus proveedores y clientes, el fondo mitiga el impacto de las disrupciones en la cadena de suministro o el encarecimiento del crédito. Este enfoque de calidad hace que el fondo tenga una beta cercana a 1, pero con una captura de rentabilidad superior en las recuperaciones gracias a que sus compañías no necesitan sanear balances tras una crisis.

El impacto del engagement activo

Un factor menos visible pero crucial es el éxito del diálogo directo con las directivas. Courtines y Cox no son inversores pasivos; si una empresa líder empieza a descuidar su cultura corporativa o su impacto ambiental, el equipo interviene. El éxito de estas interacciones puede desbloquear valor (por ejemplo, mejorando la retención de talento o evitando multas regulatorias). Si estas gestiones fracasan, el fondo no duda en desinvertir, lo que puede generar una rotación puntual de la cartera si se detecta que el foso defensivo de la empresa se está agrietando por una mala gestión de sus intangibles.

El riesgo de concentración y estilo

Al ser una cartera concentrada (35-45 valores), el comportamiento de unos pocos nombres tiene un impacto significativo. Además, el fondo tiene un sesgo natural hacia el estilo blend/quality. En mercados puramente value (donde suben sectores como energía o materias primas por razones geopolíticas) o mercados de growth extremo (donde se paga cualquier múltiplo por crecimiento futuro), la estrategia puede experimentar períodos de underperformance relativo frente al índice global.

 

Encaje en cartera

 

Integrar el Wellington Global Stewards en una estrategia patrimonial exige, ante todo, una perspectiva temporal de visión larga, situando el horizonte mínimo de inversión entre los cinco y los siete años. Este plazo no es arbitrario, sino que responde a la propia naturaleza del proceso de inversión de Yolanda Courtines y Samuel Cox, el cual requiere tiempo para que la tesis de «stewardship corporativo» se materialice en retornos financieros tangibles. El inversor debe ser consciente de que, para recoger los frutos de esta filosofía, es necesario mantener la convicción incluso en períodos de underperformance relativo, evitando salidas precipitadas cuando el mercado favorece estilos más especulativos.

En cuanto al perfil de riesgo, nos encontramos ante una propuesta de renta variable global de riesgo moderado-alto. Si bien la cartera está concentrada en un número reducido de valores, ha demostrado una notable capacidad defensiva en mercados bajistas, como se observó durante la corrección de 2022. No obstante, esta resiliencia no elimina la volatilidad intrínseca de la bolsa ni el riesgo de capital, por lo que su función ideal es la de actuar como un pilar central (core holding) en la parte de renta variable. Su valor añadido reside en ofrecer una diversificación real frente a los fondos indexados tradicionales, ya que presenta una exposición significativamente menor a Norteamérica en comparación con el MSCI ACWI, compensándola con una mayor presencia en Europa y el Asia más desarrollada.

Para optimizar su comportamiento dentro de una cartera diversificada, este fondo armoniza excepcionalmente bien con estrategias de estilo value puro o value contrarian, que pueden equilibrar su sesgo natural hacia la calidad. También es un excelente compañero para fondos de pequeña capitalización (small caps) o estrategias temáticas muy agresivas en tecnología e inteligencia artificial, sectores donde el Global Stewards suele ser más selectivo. Por el contrario, se debe ser cauteloso al combinarlo con otros fondos de estilo quality growth para evitar solapamientos excesivos en gigantes como Microsoft, Visa o el sector de semiconductores. Para un perfil moderado-alto con la mirada puesta a cinco años vista, un peso orientativo de entre el 10% y el 20% permite aprovechar sus virtudes sin comprometer la diversificación total del patrimonio.

 

Contexto de mercado y tesis

 

La tesis de inversión del Global Stewards es, en su esencia, una apuesta por la reversión a la media mientras acompaña la calidad tanto en los fundamentales como en la gobernanza corporativa: el mercado ha pagado primas muy elevadas por compañías de crecimiento por momentum, especialmente las relacionadas con la IA, y en algún momento esa prima convergerá hacia valoraciones más justificadas por los fundamentales.

El contexto de mayor volatilidad geopolítica, fragmentación de cadenas de suministro y escrutinio regulatorio creciente sobre las grandes plataformas tecnológicas refuerza conceptualmente la tesis del fondo: las compañías que gestionan sus relaciones con todos sus stakeholders con disciplina y transparencia están mejor preparadas para navegar un entorno más complejo.

Hay un argumento táctico a favor del fondo en el entorno actual: la sobreponderación en Europa (+9pp) ofrece al inversor exposición a un mercado que cotiza con un descuento histórico respecto a EEUU. En un escenario donde las valoraciones americanas compriman y los flujos roten hacia mercados más baratos, la cartera del Global Stewards estaría bien posicionada.

2023, 2024 y 2025 han sido tres años de underperformance continuado. El diferencial a 3 años es de –5.8pp anualizado y a 1 año de –9.9pp. Aunque la explicación contextual es sólida (concentración del mercado en IA/tech), se debe establecer un horizonte de revisión explícito: si en 2026 el fondo no muestra mejora relativa cuando el mercado sea más equilibrado, será necesario cuestionar si el proceso ha perdido efectividad.

Mandel fue el arquitecto del proceso durante los primeros 5+ años del fondo. Su salida, unida al aumento del turnover (30% -> 47.5%) y la reducción del AUM, sugiere que el período de transición está en curso. Monitorizar si las nuevas posiciones incorporadas (P&G, Edwards Lifesciences, ADP) responden a los mismos criterios rigurosos de stewardship que las posiciones históricas.

La renovación de casi la mitad de la cartera en unos meses choca con el mandato declarado de mantener posiciones durante una década. Puede ser una limpieza necesaria o una señal de que el proceso está en revisión. En todo caso, es una inconsistencia que merece explicación directa del equipo gestor.

 

Conclusión

 

En una estrategia donde evaluar la calidad del gobierno corporativo exige acceso privilegiado a directivos, el peso institucional de Wellington es difícil de replicar. Es un fondo concentrado, con grandes recursos y orientado al largo plazo. Sin embargo, la partida de Mandel, el aumento del turnover y el reciente underperformance requieren una vigilancia estrecha para comprobar si la estrategia sigue siendo fiel a su diseño original.

Si tienes cualquier duda sobre este análisis o deseas conocer mejor los servicios de Astralis IM, no dudes en contactar con nosotros a través del siguiente formulario.

Con los límites establecidos en la ley, Astralis Financial Services SL no asume ninguna responsabilidad derivada de la falta de veracidad, integridad, actualización y precisión de los datos o informaciones que contienen sus páginas web. Los contenidos e información no vinculan a Astralis Financial Services SL ni constituyen opiniones, consejos o asesoramiento legal de ningún tipo pues se trata meramente de un servicio ofrecido con carácter informativo y divulgativo. Las páginas de Internet de Astralis Financial Services SL pueden contener enlaces (links) a otras páginas de terceras partes que Astralis Financial Services SL no puede controlar. Por lo tanto, Astralis Financial Services SL no puede asumir responsabilidades por el contenido que pueda aparecer en páginas de terceros.

Diego Fernández Moclano

Colaborador de Astralis Funds Academy, y licenciado en Economía con máster en Tributación, cuenta con más de una década de experiencia en asesoramiento en materia fiscal en despacho profesional. Interesado en los mercados financieros, comparte ideas de inversión en la cuenta @MoclanoD11 a través de X y en su Substack https://bit.ly/moclano

Más análisis como este…

DWS Top Dividende: Uno de los reyes globales del dividendo

DWS Top Dividende: Uno de los reyes globales del dividendo

El DWS Top Dividende (DE0009848119) se ha consolidado como uno de los buques insignia en la categoría de renta variable global orientada a la generación de rentas. Bajo la batuta histórica de Thomas Schüssler, este vehículo no persigue ciegamente las rentabilidades...

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.