En un mercado obsesionado con encontrar el próximo pelotazo tecnológico, a veces la estrategia más rentable es simplemente no cometer errores graves. En este análisis para Finect, Daniel Pérez pone el foco en el Trojan Fund, un fondo legendario con más de dos décadas de historia que ha logrado algo que parece imposible: ofrecer rentabilidades cercanas a la bolsa mundial con la mitad de riesgo.
Este análisis se basa en el artículo de Daniel Pérez en Finect, que encontrarás completo al final del post.
Ideas clave
- Obsesión por proteger: fundado con la premisa de que uno no puede permitirse perder un 30%, su prioridad absoluta es la preservación del capital.
- Historial inmaculado: nunca ha obtenido rentabilidades negativas en periodos de 3, 5 y 10 años desde su lanzamiento en 2001.
- Los cuatro pilares: su estrategia flexible combina renta variable de calidad, bonos ligados a la inflación, liquidez y una posición estructural en oro (8-12%).
- Eficiencia extrema: ha generado un 6,4% anualizado (casi igual que el 7,4% del MSCI World) pero con una volatilidad del 6,4% (frente al 13,8% del mercado).
Análisis del fondo
El origen de Troy Asset Management es clave para entender el producto. Fue fundada en el año 2000 por Lord Weinstock con una idea clara: «
Si un año pierdes un 30%, al año siguiente estás obligado a asumir riesgos excesivos para recuperarte.
Para evitar esto, fichó a Sebastian Lyon, quien sigue gestionando el fondo 23 años después.
Esta estabilidad en el equipo gestor es una rareza en la industria. El fondo no busca ser el número uno en los años de euforia alcista, sino ser el que resiste en pie cuando todo se derrumba. De hecho, de los seis años que el mercado global ha cerrado en negativo desde 2001, el Trojan Fund ha logrado terminar en positivo en cuatro de ellos.
Una cartera todoterreno con oro y liquidez
A diferencia de un fondo mixto tradicional 60/40, el Trojan Fund es un multiactivo flexible real. Se basa en cuatro motores que el gestor ajusta según el ciclo económico:
- Renta variable: solo compran empresas de alta calidad con flujos de caja predecibles. Actualmente, son cautos y mantienen un peso bajo (entre el 22% y 40%), esperando mejores precios para comprar.
- Renta fija: priorizan bonos gubernamentales de países desarrollados, especialmente aquellos ligados a la inflación (linkers) para proteger el poder adquisitivo.
- Oro: mantienen estructuralmente entre un 8% y un 12% en oro físico como seguro contra la expansión monetaria de los bancos centrales y el caos geopolítico.
- Liquidez: usada como pólvora seca para aprovechar oportunidades cuando el mercado cae.
La prueba del algodón: rentabilidad vs. tranquilidad
Lo más impresionante del fondo son sus métricas de riesgo. Muchos fondos conservadores apenas baten a la inflación, pero el Trojan ha logrado un 6,4% anualizado desde inicio. Lo fascinante es que lo ha hecho con una volatilidad del 6,2%, menos de la mitad que la del índice mundial.
Un dato demoledor: durante el crash del COVID en 2020, su caída máxima fue del -14% (muy inferior al mercado) y terminó el año ganando un +6,2%. Es la definición de asimetría positiva: capturar parte de las subidas y evitar la gran mayoría de las bajadas.
Conclusión y análisis completo
El Trojan Fund no es para quien busque emociones fuertes, sino para quien entienda que el interés compuesto funciona mejor cuando no se interrumpe por grandes pérdidas. Es una pata defensiva ideal para cualquier cartera que busque dormir tranquila sin renunciar a batir a la inflación a largo plazo.
Para ver los gráficos de distribución de activos, el comportamiento en crisis pasadas y la opinión detallada…
aquí tienes el análisis completo:












